Los fabricantes de automóviles buscan incansablemente reducir el peso para mejorar la eficiencia del combustible y el rendimiento, y un área que a menudo se pasa por alto es el humilde asiento para el automóvil. A pesar de los avances en materiales como el acero liviano y el aluminio, los asientos siguen siendo sorprendentemente pesados: un juego típico pesa alrededor de 50 kg (110 lb). Ahora, las tecnologías innovadoras y los materiales sostenibles están preparados para cambiar esto drásticamente.
La complejidad oculta de las sillas de coche
La mayoría de los conductores apenas piensan en la ingeniería que llevan en sus asientos más allá de la comodidad. Pero debajo de la superficie se encuentra una estructura compleja que incorpora marcos, sistemas eléctricos, sistemas de calefacción/refrigeración y características de seguridad críticas como bolsas de aire. El desafío es equilibrar ligereza, resistencia (para protección contra accidentes), uso mínimo de espacio y rentabilidad.
Según Thyssenkrupp, un proveedor de aceros ligeros, incluso los marcos por sí solos añaden aproximadamente 12,5 kg por asiento delantero. Los asientos delanteros y traseros combinados representan una parte sustancial del peso total de un vehículo. Reducir este peso se ha convertido en una prioridad.
Soluciones pioneras: de la impresión 3D a los materiales de base biológica
Se están probando varios enfoques para reducir la masa del asiento. Toyota ha experimentado con estructuras de asientos impresas en 3D, mientras que Porsche ya ha desarrollado un asiento envolvente totalmente impreso en 3D. La Universidad de Arte de Braunschweig incluso creó el “Concept Breathe”, un asiento impreso en 3D con un esqueleto de plástico biodegradable y 38 cojines activos.
Sin embargo, el último enfoque de BMW puede ser el más radical. Su asiento “M Visionary Materials” utiliza bobinado robótico de filamentos, un proceso en el que un robot coloca filamentos infundidos con resina sobre un marco. Este método, desarrollado con Gradel Light Weight, da como resultado una estructura que, según se informa, es 60% más liviana que los diseños convencionales sin sacrificar la resistencia.
Por qué esto es importante
La búsqueda de sillas de coche más ligeras no se trata sólo de ahorrar unos cuantos kilos. La industria automotriz enfrenta una presión cada vez mayor para reducir las emisiones y mejorar la eficiencia. Cada kilo que se ahorra en un vehículo se traduce en ahorro de combustible y menor huella de carbono. El cambio hacia materiales sostenibles, como alternativas al cuero de origen biológico, también se alinea con la creciente demanda de los consumidores de opciones ecológicas.
“La tecnología elimina por completo las estructuras convencionales”. – BMW, que describe el impacto del bobinado de filamentos en el diseño de los asientos.
Reducir el peso de los asientos es un paso tangible y alcanzable hacia vehículos más sostenibles y eficientes. A medida que la ciencia de los materiales y las técnicas de fabricación sigan avanzando, podemos esperar reducciones aún más dramáticas en el futuro.





























