En 1999, Car and Driver probó el GMC Yukon SLT 2000 y descubrió que representaba un importante salto adelante en el segmento de los SUV de tamaño completo. Esta no fue sólo una actualización incremental; fue un refinamiento de una plataforma que ya había demostrado ser exitosa en las camionetas de GM, la Chevrolet Silverado y la GMC Sierra. La llegada del Yukon marcó un punto de inflexión para los SUV más grandes, combinando potencia, comodidad y capacidad en un paquete que se destacó de la competencia.
Ganancias de rendimiento
El nuevo Yukon SLT, equipado con el motor Vortec 5300 V-8 de 5,3 litros, presentó mejoras notables con respecto a su predecesor. Aceleraba de 0 a 60 mph en 8,6 segundos, un segundo más rápido que la Chevrolet Tahoe de 1999 con un motor V-8 de 5,7 litros. El tiempo del cuarto de milla se redujo de 17,7 segundos a 16,7 segundos, incluso con un peso del vehículo ligeramente mayor (5467 libras).
Estas mejoras en el rendimiento no fueron solo números en una hoja de prueba. Se tradujeron en una experiencia de conducción con mayor capacidad de respuesta, lo que hizo que el Yukon se sintiera más ágil de lo que su tamaño sugería. El frenado también mejoró, deteniéndose desde 70 mph en 213 pies, en comparación con los 248 pies de la Tahoe anterior.
Manejo y calidad de conducción
Más allá de la velocidad bruta, el Yukon SLT ofrecía un manejo mejorado y una conducción más suave. La dirección era precisa, eliminando la necesidad de correcciones constantes en las carreteras. Si bien el sólido eje trasero aún provocaba cierto balanceo de la carrocería en terrenos accidentados, la experiencia de conducción general fue notablemente mejor que la de rivales como la Ford Excursion y la Expedition.
El interior estaba bien diseñado con controles lógicos, asientos cómodos y un sistema estéreo de nueve bocinas. Aunque los asientos de la tercera fila eran los más adecuados para los niños, la espaciosa cabina y el techo corredizo disponible hacían que los viajes largos fueran más placenteros.
Capacidad todoterreno
El sistema de tracción en las cuatro ruedas del Yukon SLT, con AutoTrac, realizaba una transición perfecta entre tracción trasera y tracción en las cuatro ruedas según las condiciones de la carretera. Con 8,4 pulgadas de distancia al suelo y neumáticos para todas las estaciones, podría afrontar desafíos todoterreno moderados sin problemas.
Veredicto: el mejor SUV de su clase
El GMC Yukon SLT 2000 no era sólo un buen SUV: podría decirse que era el mejor SUV de tamaño completo que circulaba en ese momento. Combinaba un motor potente, un manejo refinado y un interior práctico en un paquete que impresionó incluso a los críticos automotrices más escépticos. Este vehículo estableció un nuevo estándar para el segmento, lo que demuestra que la plataforma de camionetas de GM se puede adaptar con éxito a una SUV premium.






























