El cambio abrupto de Honda en la estrategia de vehículos eléctricos ha acabado con la marca Sony Afeela antes de que su primer vehículo llegue a los clientes. La empresa conjunta entre Sony Honda Mobility (SHM) y Honda, anunciada en 2022, ahora está colapsando a medida que Honda se retira de sus ambiciosos planes de electrificación. Esta decisión afecta no solo al sedán Afeela 1, cuyo lanzamiento está previsto para este año, sino también a un sucesor SUV previsto para 2028.
La caída de una asociación entre tecnología y automoción
El colapso se debe directamente a la reciente decisión de Honda de desconectar múltiples programas clave de vehículos eléctricos, incluidos el Honda 0 Saloon, el 0 SUV y el crossover Acura RSX. Ante una pérdida proyectada de 15.700 millones de dólares, Honda ha retirado los recursos técnicos y las plataformas necesarios de los que dependía Afeela para la producción. Sin el soporte de hardware de Honda, SHM reconoció que carece de un camino hacia el mercado.
Este es un cambio significativo para un proyecto que alguna vez tuvo como objetivo revolucionar la industria automotriz integrando la experiencia en tecnología de consumo de Sony con las capacidades de fabricación de Honda. La marca Afeela pretendía redefinir la experiencia en el automóvil, pero ahora termina sin entregar un solo modelo de producción.
De los prototipos a los reembolsos
El proyecto Afeela comenzó con los prototipos Vision-S presentados en CES en 2020 y 2022, y evolucionó hacia planes de producción a través de la asociación SHM. Las reservas para el Afeela 1 se abrieron a principios de 2025 con un depósito reembolsable de 200 dólares y un precio de casi 90.000 dólares. El último prototipo, mostrado en CES 2026, estaba destinado a allanar el camino para un SUV de producción para 2028.
Sin embargo, apenas unas semanas después de abrir Afeela Studio y Delivery Hub en California, SHM ha confirmado que todos los pedidos anticipados serán reembolsados. Toda la marca se está disolviendo.
Implicaciones para Sony y el mercado de vehículos eléctricos
Este resultado plantea dudas sobre la futura participación de Sony en el sector automovilístico. Si bien la compañía inicialmente pretendía remodelar el entretenimiento y la conectividad en el automóvil, parece depender de asociaciones con fabricantes de automóviles establecidos para la producción. La retirada de Honda subraya las elevadas barreras técnicas y de capital para entrar en el mercado de vehículos eléctricos.
Este fracaso pone de relieve los riesgos inherentes a los proyectos ambiciosos de vehículos eléctricos, especialmente para las empresas que carecen de una infraestructura automotriz establecida. El colapso de Afeela refuerza la realidad de que la fabricación de automóviles no se trata sólo de software y diseño, sino también de cadenas de suministro confiables, experiencia en fabricación e inversión sostenida.
La desaparición del Afeela, junto con el retroceso más amplio de los vehículos eléctricos de Honda, ilustra las presiones financieras que enfrentan los fabricantes de automóviles tradicionales mientras navegan por la transición a los vehículos eléctricos. Queda por ver si Sony buscará nuevas asociaciones o abandonará por completo sus ambiciones automovilísticas.






























