Honda está recalibrando su estrategia de vehículos eléctricos (EV) después de reportar cuatro pérdidas trimestrales consecutivas en su división automotriz. A pesar de la rentabilidad general impulsada por sus negocios de motocicletas y servicios financieros, la división de automóviles sigue en números rojos, lo que provocó un alejamiento de la agresiva expansión de los vehículos eléctricos.
Tensión financiera y reevaluación estratégica
Durante los nueve meses que terminaron en diciembre de 2025, la división automotriz de Honda registró una pérdida operativa de ¥166,4 mil millones (A$1,5 mil millones), exacerbada por ¥267,1 mil millones (A$2,5 mil millones) en cargos relacionados con los aranceles estadounidenses y las inversiones iniciales en vehículos eléctricos. Esta presión financiera está obligando a Honda a ajustar su hoja de ruta a largo plazo hacia la neutralidad de carbono para 2050.
Según Noriya Kaihara, vicepresidente ejecutivo de Honda, la compañía está “reevaluando cuidadosamente el momento de la introducción de vehículos eléctricos” en función de las cambiantes realidades del mercado. Esto significa una implementación más conservadora, particularmente en regiones donde la demanda de vehículos eléctricos está flaqueando.
Caída del mercado estadounidense y enfoque de ICE
El fin de la devolución del impuesto federal a los vehículos eléctricos de 7.500 dólares en septiembre de 2025 ha provocado una caída significativa en las ventas de automóviles eléctricos en Estados Unidos. Honda anticipa que esta caída continuará, lo que llevará al fabricante de automóviles a priorizar los modelos con motor de combustión interna (ICE) y vehículos eléctricos híbridos (HEV) en el corto plazo. La compañía está incluso dispuesta a compensar a General Motors (GM) con 20.000 millones de yenes (180 millones de dólares australianos) por pedidos inferiores a los esperados del Prologue, el vehículo eléctrico actualmente coproducido con GM, aunque reconoce que esta suma puede no ser suficiente. El Acura ZDX suministrado por GM ya ha sido cancelado debido a la débil demanda.
Adaptarse al mercado chino
Honda reconoce su rezagada competitividad en el mercado chino de vehículos eléctricos, particularmente en software y tecnologías interiores. La empresa está abandonando su enfoque anterior independiente en favor de una integración más profunda con los proveedores locales. Este giro refleja un reconocimiento más amplio de que la expansión exitosa de los vehículos eléctricos en China requiere la colaboración con actores nacionales establecidos.
A diferencia de sus competidores Toyota, Nissan y Mazda, Honda se ha resistido a aprovechar las asociaciones de empresas conjuntas para la arquitectura y las tecnologías de los vehículos eléctricos. Queda por ver si esta postura cambiará, pero Kaihara enfatizó un enfoque láser en la reducción de costos. Las lecciones aprendidas en China se aplicarán luego a otros mercados asiáticos.
El cambio de Honda refleja las duras realidades de la transición a los vehículos eléctricos, donde la rentabilidad no está garantizada y la adaptación regional es fundamental para el éxito. La decisión del fabricante de automóviles de priorizar los modelos ICE/HEV en mercados clave indica un retroceso pragmático respecto de objetivos demasiado ambiciosos para los vehículos eléctricos.





























