El gigante automovilístico alemán Volkswagen ha anunciado una inversión estratégica de más de 200 millones de dólares para desarrollar tecnología de vanguardia System-on-Chip (SoC) en China. Este importante paso, revelado en la 8.ª Exposición Internacional de Importaciones de China, es un paso crucial en la estrategia más amplia de la compañía “En China, para China”, lo que indica su compromiso de volverse más autosuficiente en su desarrollo tecnológico.
El corazón de esta iniciativa es una empresa conjunta llamada Carizon. Esta asociación reúne a Cariad, la empresa de software dedicada de Volkswagen, y Horizon Robotics, una empresa china líder especializada en tecnología de conducción inteligente. La colaboración tiene como objetivo diseñar y construir chips informáticos sofisticados bajo el propio techo de la empresa.
Una figura clave involucrada, Han Sanchu, director ejecutivo de Cariad China, destacó la importancia estratégica de esta inversión. Representa la ambición de Volkswagen de crear un ecosistema de software y hardware totalmente integrado. Este ecosistema cubrirá todo, desde los complejos algoritmos que impulsan los sistemas de conducción inteligentes hasta la arquitectura física, electrónica y eléctrica y, fundamentalmente, los chips que hacen que todo funcione.
Se espera que el primer chip diseñado a medida entre en producción en masa y llegue a los clientes en los próximos tres a cinco años. Estos chips contarán con una potencia informática impresionante, con una clasificación de 500 a 700 TOPS (Tera operaciones por segundo) por chip. Este nivel de capacidad de procesamiento está diseñado para mejorar significativamente el rendimiento, la seguridad y la confiabilidad de los sistemas avanzados de asistencia al conductor y conducción autónoma, especialmente durante situaciones exigentes.
Si bien el SoC es un hito importante, es parte de un lanzamiento gradual. La solución inicial del sistema avanzado de asistencia al conductor de Carizon ya está programada para su producción en masa en 2025. Esto marca la finalización de la primera fase de investigación y desarrollo independiente de conducción inteligente de Volkswagen en China. El desarrollo del SoC inicia oficialmente la “Fase Dos”, donde la compañía consolidará aún más sus capacidades en el desarrollo de tecnologías de conducción inteligente de extremo a extremo, hasta el nivel de silicio.
Inicialmente, estos potentes chips se utilizarán en los modelos Volkswagen en China que cuentan con funciones de conducción autónoma de nivel 3 o superior. Este enfoque permite a Volkswagen China localizar tecnologías centrales, logrando una integración vertical, lo que significa que el desarrollo de algoritmos y los chips que los ejecutan puede realizarse internamente.
Esta inversión no es del todo nueva. Se basa en el plan de inversión anterior, mucho mayor, del Grupo Volkswagen, de más de 100 mil millones de yuanes (14 mil millones de dólares), anunciado en 2020. Ese plan fue diseñado para integrar a Volkswagen profundamente en el panorama de vehículos eléctricos inteligentes en rápida evolución de China. Una parte clave de ese plan fue la creación de Volkswagen China Technology Company (VCTC), su mayor centro de investigación y desarrollo fuera de Alemania. El VCTC ya ha demostrado ser exitoso, al acortar los ciclos de lanzamiento de productos en más de un 30% y reducir los costos en un 40%.
Al desarrollar sus propios chips de alto rendimiento, Volkswagen se está posicionando para competir de manera más efectiva en el altamente competitivo mercado automotriz chino. Esta medida aborda los posibles riesgos futuros de la cadena de suministro y aprovecha la destreza de China en la fabricación y la innovación de productos electrónicos. Es una señal clara de que Volkswagen ve a China no sólo como un mercado, sino como un centro vital para su futuro tecnológico.

























