Mazda CX-90 enfrenta una nueva demanda por fallas repetidas del sistema

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Una nueva demanda colectiva presentada en Virginia alega que Mazda, a sabiendas, vendió SUV CX-90 con sistemas de asistencia para mantenerse en el carril (LKA) defectuosos y problemas persistentes con chirridos de frenos, a pesar de quejas documentadas e intentos de solución. El caso, presentado por el demandante James R. Burnell, destaca un patrón recurrente de problemas con el vehículo, que refleja una demanda anterior presentada hace menos de un año por los mismos defectos en los frenos.

Fallo inmediato del sistema

La experiencia de Burnell es sorprendente: devolvió una CX-90 2024 recién comprada después de solo un día debido a un mal funcionamiento del sistema LKA. La denuncia detalla que el sistema “permanecería activado de manera inapropiada”, lo que significa que forzaba correcciones de dirección no deseadas incluso cuando el conductor tenía el control. Compró un segundo CX-90, sólo para encontrar los mismos problemas, lo que sugiere un problema sistémico en lugar de un incidente aislado.

Chirrido de freno recurrente

Además de las quejas, ambos vehículos exhibieron el mismo fuerte chirrido de frenos que fue el foco de la demanda del año pasado. A pesar de múltiples intentos de reparación, incluida la aplicación de compuestos antichirridos y reemplazos completos de los frenos, los chirridos persistieron. Según los informes, los concesionarios insistieron en que los frenos funcionaban normalmente, incluso después de repetidas visitas durante seis meses.

Acusaciones de prácticas engañosas

La demanda acusa a Mazda de “conducta engañosa y deplorable” al vender a sabiendas vehículos con defectos y no abordarlos adecuadamente. La denuncia sugiere que la empresa dio prioridad a restar importancia u ocultar estos problemas en lugar de solucionarlos para los clientes.

Esta demanda no se trata sólo de piezas defectuosas; alega que Mazda vendió vehículos defectuosos a sabiendas mientras ocultaba activamente el problema.

El caso plantea dudas sobre el proceso de control de calidad del CX-90 y si Mazda probó adecuadamente el vehículo antes de su lanzamiento. El hecho de que los mismos problemas surgieran en múltiples quejas, incluso después de intentos de reparación, sugiere una falla de ingeniería o fabricación más profunda que la empresa no logró abordar.

La acción legal podría obligar a Mazda a retirar del mercado los vehículos afectados y compensar a los propietarios por los daños. El resultado probablemente sentará un precedente sobre cómo los fabricantes de automóviles manejan los problemas documentados de seguridad y rendimiento en modelos futuros.