Mercedes-Benz está preparando una variante AMG de alto rendimiento de su próximo sedán eléctrico Clase E EQ, con el objetivo de abordar las deficiencias del modelo AMG EQE existente. Las fotos espía revelan un cambio de diseño hacia una estética más convencional, priorizando tanto el rendimiento como un atractivo más amplio para el mercado. Este movimiento indica una corrección en la estrategia, ya que el AMG EQE ha tenido un rendimiento inferior en ventas.
Revisión del diseño exterior
El prototipo presenta una parrilla completamente cerrada, que refleja el estilo que se encuentra en los EQ Clase C y GLC. Esto se alinea con el lenguaje de diseño actual de Mercedes, ofreciendo un perfil frontal más limpio y reconocible. Las características adicionales incluyen un parachoques deportivo, faros actualizados y ruedas AMG livianas combinadas con frenos perforados de alto rendimiento.
La carrocería se ha estilizado, adoptando una silueta sedán más tradicional. Los guardabarros extendidos sugieren una vía más ancha, lo que sugiere mejores características de manejo. Aunque el vehículo de prueba luce un alerón trasero improvisado y luces traseras temporales, también es visible un difusor trasero más deportivo.
Expectativas interiores
Si bien las tomas del interior siguen siendo limitadas, se espera que el E-Class EQ siga la configuración del GLC eléctrico. Esto incluye un grupo de instrumentos digitales de 10,25 pulgadas y un sistema de información y entretenimiento de 14 pulgadas. La MBUX Superscreen opcional agrega una pantalla para el pasajero delantero de 14 pulgadas, mientras que la MBUX Hyperscreen definitiva ofrece una enorme pantalla de 39,1 pulgadas que abarca todo el tablero.
Rendimiento y detalles técnicos
El E-Class EQ utilizará la plataforma MB.EA, compartiendo componentes clave con el GLC EV. Los rumores sugieren que la variante AMG podría emplear tres motores de flujo axial Yasa, potencialmente entregando hasta 939 hp (700 kW / 952 PS). Esto superaría con creces la potencia del AMG EQE de 668 CV.
El AMG EQE actual cuenta con una batería de 90,6 kWh y un tiempo de aceleración de 0 a 60 mph en 3,2 segundos, pero adolece de una decepcionante autonomía estimada por la EPA de sólo 220 millas. Se espera que el E-Class EQ mejore este rango, solucionando un defecto crítico en el modelo actual.
El rediseño del E-Class EQ indica un cambio estratégico hacia un atractivo más general, manteniendo al mismo tiempo el alto rendimiento que se espera de la marca AMG. Mejorar la autonomía y perfeccionar el diseño son prioridades clave para Mercedes-Benz.
