El renovado Honda Prelude, que ahora llega a las salas de exposición de Estados Unidos, está generando expectación y algunas cifras de rendimiento sorprendentes. Pruebas recientes confirman lo que muchos sospechaban: el nuevo cupé no establece ningún récord de velocidad en tierra. De hecho, su aceleración es notablemente similar a la de modelos de hace 30 años. El Prelude 2026 iguala al Civic Si y al Civic Hybrid en potencia (200 hp), pero las pruebas en el mundo real revelan que está ligeramente por detrás de ambos.
Aceleración: sorprendentemente lenta
Las pruebas de Car and Driver muestran que el nuevo Prelude alcanza las 60 mph en 6,5 segundos (con un despliegue de un pie). Sin esa ventaja, se reduce a 6,8 segundos. Esto lo sitúa a tres décimas del Civic Hybrid, que realiza el mismo sprint en 6,2 segundos, a pesar de compartir el mismo motor. El cuarto de milla está igualmente cerca: el Prelude lo cubre en 15,3 segundos a 90 mph, casi idéntico a un Prelude SH de 1997 probado por la misma revista hace décadas (6,9 segundos a 60 mph, 15,4 segundos para el cuarto de milla).
La razón es simple: si bien el tren motriz híbrido genera 200 hp, la transmisión de una sola velocidad y el sistema eCVT del Prelude no pueden explotar completamente esa potencia. El Civic Hybrid, en comparación, se beneficia de una transmisión más eficiente.
Modo de cambio S+: ¿un truco?
Honda introdujo el modo S+ Shift para imitar la sensación de una transmisión tradicional. Simula los cambios de marcha reduciendo brevemente el par, haciendo que el automóvil se sienta más atractivo. Sin embargo, este cambio artificial lo ralentiza. En S+ Shift, el tiempo de 0 a 60 mph se eleva a 7,3 segundos, destacando que el sistema prioriza la sensación sobre la velocidad.
Manejo: donde brilla el preludio
Si bien la aceleración en línea recta es mediocre, el Prelude se redime en manejo. Tomando prestados componentes del chasis del Civic Type R, ofrece un agarre “excelente”, alcanzando 0,97 g en la plataforma de derrape y deteniéndose desde 70 mph en solo 152 pies. Esto es ligeramente mejor que el Civic Si (0,94 g, 154 pies de distancia de frenado).
Por qué esto es importante
El desempeño del Prelude es un recordatorio de que la nostalgia no se traduce automáticamente en velocidad. La decisión de Honda de priorizar la eficiencia y el manejo sobre la aceleración bruta puede decepcionar a algunos entusiastas. El hecho de que un automóvil de 30 años pueda seguir el ritmo del nuevo modelo plantea interrogantes sobre las compensaciones inherentes a los sistemas de propulsión híbridos modernos. El Preludio no se trata de ser el más rápido; se trata de ofrecer una combinación única de estilo retro, rendimiento decente y manejo atractivo.
La lenta aceleración del Preludio es una compensación deliberada. Honda ha optado claramente por priorizar otros atributos como la eficiencia y el manejo sobre la pura velocidad. Esto probablemente atraerá a los compradores que valoran una experiencia de conducción completa por encima del rendimiento absoluto.





























