Denza, la filial de lujo del gigante automotriz chino BYD, ya está atrayendo compradores de marcas establecidas como Toyota, Lexus y Range Rover, según los líderes australianos de la compañía. El debut de los grandes SUV híbridos enchufables (PHEV) B5 y B8 de Denza está provocando intercambios de modelos populares, lo que indica un cambio en el mercado australiano.
Desafiando el status quo
Denza se posiciona intencionalmente como una marca premium, similar a cómo opera Lexus bajo Toyota. La estrategia de precios de la empresa se dirige directamente a los competidores convencionales y de lujo:
– El B5, que comienza en $74,990, compite con el Toyota Prado, que oscila entre $73,200 y $100,690.
– El B8 desafía al LandCruiser Serie 300 y al Lexus LX, más grandes, y ofrece una alternativa más asequible.
Los primeros datos de los clientes confirman que esta estrategia está funcionando. Los concesionarios Denza informan sobre permutas que incluyen modelos Toyota Prado y LandCruiser, así como vehículos de lujo de Audi, BMW y Range Rover.
“Los coches que se comercializan son Prados, LandCruisers… Audis, BMW y algunos Range Rovers”, dijo el jefe de Denza Australia, Mark Harland. “Eso es música para mis oídos”.
El poder del valor y las características
El éxito de Denza no se trata sólo de precio. Si bien se posiciona competitivamente frente a Toyota, el B5 ofrece un tren motriz PHEV más potente y sistemas de suspensión avanzados (DiSus-P) en variantes de especificaciones más altas. Esto le da a Denza una ventaja tanto en lujo como en capacidad todoterreno. El B8 también rebaja los precios de LandCruiser y Lexus LX sin sacrificar características.
Contexto y expansión del mercado
Esta medida es importante porque el mercado de SUV de Australia está dominado por Toyota y marcas de lujo establecidas. En enero de 2026, el Prado vendió 1.392 unidades, mientras que el LandCruiser Serie 300 vendió 907. El desafío de Denza es superar estas cifras y hacerse con una cuota de mercado significativa.
Para acelerar el crecimiento, Denza está ampliando rápidamente su red de concesionarios de cinco a doce ubicaciones y certificará a los concesionarios BYD para dar servicio a sus vehículos. Esta agresiva estrategia minorista tiene como objetivo generar confianza y accesibilidad en el mercado australiano.
El impulso inicial de Denza sugiere que los consumidores están dispuestos a considerar las marcas chinas como alternativas viables a los fabricantes de automóviles de lujo tradicionales. La capacidad de la empresa para mantener el impulso dependerá de su compromiso continuo con precios competitivos, funciones avanzadas y una presencia cada vez mayor de distribuidores.






























