Anuncio de Toyota HiLux retirado por violar las normas de seguridad

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Se descubrió que un comercial de televisión reciente para la Toyota HiLux ute infringe los códigos de publicidad australianos, lo que obligó a Toyota a retirar o modificar en gran medida el anuncio. El comercial, titulado “El flautista”, mostraba una gran jauría de perros sin restricciones en la parte trasera de un vehículo en movimiento, una práctica considerada peligrosa e ilegal por el Panel de la comunidad de estándares publicitarios.

La controversia: Perros en la bandeja

El anuncio mostraba a docenas de perros sobrecargando cómicamente la bandeja de un HiLux Rogue, persiguiendo el vehículo por un camino de tierra y saltando sin dispositivos de seguridad. Varios espectadores presentaron quejas, argumentando que el anuncio promovía conductas de conducción inseguras y no cumplía con los estándares básicos de bienestar animal. Si bien Toyota afirmó que el anuncio pretendía ser alegre y exagerado, representando la lealtad percibida del vehículo, el panel no estuvo de acuerdo.

Infracciones de código: FCAI y AANA

La investigación encontró que Toyota violó dos estándares publicitarios clave:

  • Código FCAI de publicidad de vehículos motorizados 2(c): El comercial mostraba prácticas de conducción ilegales al mostrar animales no asegurados en la plataforma de un vehículo, una clara infracción de las normas de seguridad vial.
  • Código de Ética 2.6 de AANA (Salud y Seguridad): La representación del anuncio de perros sin restricciones contradecía los estándares comunitarios vigentes con respecto a la seguridad de los animales y los pasajeros.

El panel desestimó las preocupaciones sobre la violencia hacia los animales y destacó el uso de perros entrenados, accesorios estáticos y CGI en algunas escenas. Toyota confirmó que no se filmaron perros vivos sin protección en vehículos en movimiento en la vía pública, pero esto no negó la imagen insegura del transporte de animales.

Respuesta de Toyota y próximos pasos

Toyota defendió el comercial afirmando que estaba destinado a resaltar con humor el atractivo percibido del HiLux, y el conductor indiferente sugirió que tales eventos son algo común para los propietarios. Sin embargo, esta explicación no satisfizo al panel, que dictaminó que el anuncio debe modificarse para cumplir con los estándares publicitarios.

La determinación del panel concluyó: “Toyota modificará el anuncio”.

Este caso subraya la estricta supervisión del contenido publicitario en Australia, particularmente en lo que respecta a las normas éticas y de seguridad. El incidente plantea dudas sobre cómo los fabricantes de automóviles retratan el uso de vehículos en los comerciales, asegurándose de que no promuevan involuntariamente comportamientos peligrosos o ilegales.