Rolls-Royce está desarrollando un segundo vehículo eléctrico (EV), un SUV grande del tamaño aproximado de su modelo Cullinan actual. Las primeras imágenes de las pruebas de un prototipo en Suecia confirman que la compañía está trabajando activamente en el proyecto, posicionándolo para competir directamente con la próxima oferta de vehículos eléctricos de Bentley.
Inversión en el futuro eléctrico
El desarrollo sigue a la inversión de £300 millones de libras de Rolls-Royce en sus instalaciones de West Sussex el año pasado, diseñada para prepararse para la futura producción de vehículos eléctricos. Si bien los detalles oficiales siguen siendo escasos, la apariencia del prototipo sugiere que el vehículo está a punto de estar listo para la producción y podría presentarse antes de finales de este año.
Diseño e impacto potencial
Las proporciones del SUV reflejan fielmente las del Cullinan, el vehículo más vendido de Rolls-Royce, que representó la mayoría de las 5.664 unidades vendidas en 2025. Esto sugiere que el nuevo EV puede servir como contraparte eléctrica o incluso como reemplazo del Cullinan con motor de combustión interna (ICE).
Sin embargo, reemplazar completamente su modelo más vendido por un vehículo eléctrico es una decisión importante. Rolls-Royce debe considerar las preferencias actuales de los compradores, ya que algunas marcas de lujo dudan en comprometerse plenamente con los vehículos eléctricos.
Respuesta de la empresa
Rolls-Royce se negó a comentar sobre planes de productos futuros cuando Autocar lo contactó, manteniendo un estrecho control sobre los detalles oficiales. El desarrollo confirma el compromiso de la marca con un futuro eléctrico, aunque el momento exacto y el posicionamiento de este nuevo SUV siguen siendo inciertos.
Rolls-Royce está ampliando estratégicamente su línea de vehículos eléctricos, pero debe navegar cuidadosamente por las tendencias del mercado al decidir si abandona sus populares modelos ICE.
