Un solo perno mal apretado está obligando a Toyota a retirar del mercado más de 55.000 vehículos híbridos en Estados Unidos, lo que pone de relieve cómo incluso defectos de fabricación menores pueden generar importantes problemas de seguridad. El retiro del mercado, anunciado en coordinación con la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA), afecta a modelos populares como el Camry Hybrid y el Corolla Cross Hybrid.
El problema: un perno flojo, graves consecuencias
El problema se centra en el inversor, un componente crítico del sistema híbrido de Toyota responsable de gestionar el flujo de energía. Si el perno que sujeta el inversor no se aprieta correctamente durante el montaje, puede provocar un contacto eléctrico incompleto. Esto puede manifestarse como luces de advertencia, reducción de la potencia del motor o, en casos graves, pérdida repentina de conducción o incluso un incendio.
El retiro del mercado abarca 51,600 sedanes Camry Hybrid (años de modelo 2025-2026) y 3,761 SUV Corolla Cross Hybrid (año de modelo 2026). Todos los inversores afectados fueron fabricados por Denso en su planta de Tennessee.
Por qué esto es importante: control de calidad de fabricación
Este retiro del mercado subraya la importancia de un riguroso control de calidad en la fabricación de automóviles. Si bien Toyota aún no informa accidentes ni lesiones relacionadas con el defecto, la posibilidad de una pérdida repentina de potencia mientras se conduce es claramente peligrosa. La empresa ya recibió 34 informes de campo y 15 reclamaciones de garantía relacionadas con el problema.
El Camry Hybrid utiliza un motor de 2.5 litros que produce entre 225 y 232 caballos de fuerza, mientras que el Corolla Cross Hybrid está equipado con un motor de 2.0 litros que genera 196 caballos de fuerza; ambos dependen del inversor afectado.
Qué sucede después: inspecciones y reparaciones del concesionario
Toyota está finalizando el proceso de reparación, que implicará que los concesionarios inspeccionen el inversor y aprieten o reemplacen el perno sin costo alguno. Los propietarios serán notificados directamente una vez que la solución esté disponible.
Esta situación sirve como recordatorio de que incluso los vehículos tecnológicamente más avanzados son vulnerables a fallas mecánicas simples pero críticas. La industria automotriz depende de un ensamblaje preciso para garantizar la seguridad y la confiabilidad, e incluso un descuido menor puede tener consecuencias generalizadas.





























