El lanzamiento de la batería de estado sólido de Great Wall Motor se retrasa hasta 2029

17
El lanzamiento de la batería de estado sólido de Great Wall Motor se retrasa hasta 2029

El presidente de Great Wall Motor (GWM), Wei Jianjun, ha declarado que faltan al menos cinco años para el despliegue comercial generalizado de la tecnología de baterías de estado sólido (SSB) de la compañía, a pesar de que los primeros prototipos se muestran prometedores. Si bien GWM ha logrado hitos clave, incluida la producción de electrolitos sólidos de sulfuro a escala de kilogramos y muestras de celdas de 20 Ah, aún quedan obstáculos importantes en términos de costo, seguridad y rendimiento sostenido.

Los desafíos de las baterías de estado sólido persisten

Las SSB se consideran el próximo salto en la tecnología de baterías de vehículos eléctricos, ya que ofrecen una mayor densidad de energía y una mayor seguridad que las celdas tradicionales de iones de litio. Sin embargo, escalar la producción de SSB a niveles comerciales está resultando difícil en toda la industria. El prototipo inicial de GWM de 2022, una celda a base de azufre de 20 Ah, demostró una densidad de energía de 350-400 Wh/kg y pasó pruebas básicas de seguridad (penetración de clavos, exposición a altas temperaturas). Sin embargo, el progreso se ha estancado en los últimos cuatro años.

La competencia se acelera mientras GWM se queda atrás

GWM se enfrenta a una mayor presión por parte de rivales que están avanzando la tecnología SSB a un ritmo más rápido. GAC Group ya ha establecido una línea de producción de lotes pequeños para celdas SSB de 60 Ah, con una producción en masa prevista entre 2027 y 2030. CALB, otro fabricante de baterías, también presenta celdas competitivas de 60 Ah que afirman tener una densidad de energía de 450 Wh/kg. Incluso Dreame, un fabricante de aspiradoras, ha entrado en el ámbito de las SSB con sus propios prototipos de 60 Ah. Esto sugiere que GWM se está quedando atrás en un campo en rápida evolución.

Enfoque diversificado: los motores ICE siguen siendo una prioridad

A pesar del impulso hacia los vehículos eléctricos, GWM continúa invirtiendo en motores de combustión interna (ICE) tradicionales. La compañía planea lanzar vehículos este año con un V6 diésel de 3 litros y un V8 de gasolina de 4 litros, lo que demuestra un compromiso con las tecnologías heredadas y emergentes. Esta estrategia diversificada resalta la flexibilidad de GWM en un mercado automotriz en constante cambio.

El retraso en el lanzamiento de SSB de GWM subraya las complejidades de comercializar la tecnología de baterías de próxima generación. Si bien los primeros prototipos son alentadores, lograr una producción en masa a costos competitivos y estándares de seguridad sigue siendo un desafío importante. La continua inversión de la empresa en motores ICE sugiere un enfoque pragmático para afrontar la transición energética.