Vivir en el norte significa aceptar que el invierno alterará tu rutina matutina. Si se encuentra en lugares como Alaska, donde las temperaturas regularmente caen por debajo del punto de congelación, un automóvil frío es una pesadilla logística. No es sólo mala suerte. Hay razones mecánicas específicas por las que su vehículo se niega a arrancar cuando baja el mercurio.
Congelación de la línea de combustible
El agua no se queda simplemente en tu coche. Se acumula en el sistema de combustible con el tiempo. No lo notarás hasta que llegue el frío. La humedad atrapada en las líneas de combustible o en la bomba de combustible puede congelarse. Esto bloquea el flujo de gas. Si tienes la suerte de tener un garaje con calefacción, es posible que esto nunca te suceda.
Prevenir las gotas de agua congelada en las líneas de combustible es sencillo. Utilice combustible apto para invierno. Mantenga su tanque de combustible lo más lleno posible. Un tanque lleno deja menos espacio vacío para que se acumule condensación. Menos aire significa menos humedad.
Problemas de evaporación de gasolina
La gasolina, como cualquier líquido, se evapora mal con el frío. Piense en echar agua sobre una acera caliente. Desaparece rápidamente. Viértalo en una acera fría y sombreada y simplemente se quedará allí.
Cuando bajan las temperaturas, la gasolina se evapora lentamente. El motor necesita combustible vaporizado para funcionar. Sin él, el encendido es difícil. Es por eso que a veces se ve a personas rociando éter en la toma. El éter se evapora mucho mejor que la gasolina en condiciones de congelación. Proporciona el vapor necesario para impulsar la combustión.
Viscosidad del aceite
El aceite se espesa con el frío. Imagen del almíbar del frigorífico. Es una masa lenta y pegajosa en comparación con el almíbar tibio. El aceite de motor se comporta de la misma manera.
Cuando giras la llave, el motor tiene que empujar este fluido frío y viscoso. Esa resistencia hace que sea mucho más difícil que el motor de arranque haga girar el cigüeñal. En regiones extremadamente frías, el aceite de motor sintético es obligatorio. Estas formulaciones permanecen líquidas a temperaturas más bajas. Reducen la resistencia en los arranques en frío.
Reacciones químicas de la batería
Las baterías de los automóviles sufren mucho en climas fríos. Una batería es esencialmente una lata de productos químicos que producen electrones. Esas reacciones químicas se ralentizan cuando la batería se enfría. Menos reacciones significan menos electrones.
El motor de arranque recibe menos energía. Arranca el motor lentamente. A veces estos tres problemas se combinan. La condensación, el aceite espeso y una batería débil pueden hacerle pensar que simplemente tiene una batería agotada. En realidad, estás luchando contra la física.
Para combatir esto, los conductores utilizan garajes con calefacción o dispositivos de calefacción auxiliares. Una manta de batería ayuda a mantener la capacidad de carga. Un calentador de bloque se conecta a la pared y mantiene caliente el bloque del motor. Es un pequeño calentador eléctrico de gran impacto.






























