Por qué el nuevo LandCruiser ‘Baby’ de Toyota está actualmente estancado fuera de Australia

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A pesar del gran interés de los consumidores, el próximo Toyota LandCruiser FJ enfrenta un obstáculo importante antes de que pueda llegar a las salas de exhibición australianas: estándares estrictos de emisiones locales.

Si bien se espera que la estética robusta del vehículo resuene entre los conductores australianos, Toyota Australia ha confirmado que la configuración actual del sistema de propulsión es incompatible con el cambiante panorama regulatorio del país.

La barrera de las emisiones

Durante el lanzamiento del nuevo RAV4 Hybrid, John Pappas, vicepresidente de marketing y ventas de Toyota Australia, aclaró la postura actual de la marca. Si bien reconoció que el FJ “luce muy bien” desde el punto de vista estético, señaló que el vehículo no es actualmente una opción para el mercado local.

El principal problema está en el motor. En el lanzamiento, el LandCruiser FJ contará con un motor de gasolina de cuatro cilindros y aspiración natural ‘2TR-FE’ de 2,7 litros. Si bien es funcional, este motor no cumple con los estrictos requisitos ambientales de Australia, específicamente los estándares Euro-6d y los estrictos límites promedio de CO2 del fabricante.

Una cuestión de motores y plataformas

El LandCruiser FJ está construido sobre la plataforma IMV, una arquitectura versátil compartida con el popular HiLux y el HiLux Champ. Si bien esta plataforma es un caballo de batalla en los mercados del sudeste asiático, las opciones de motor específicas disponibles para el FJ no se alinean con las expectativas o regulaciones australianas.

La brecha técnica entre el FJ actual y lo que exigen los conductores australianos es sustancial:

  • Especificaciones actuales del FJ: 120 kW de potencia y 246 Nm de par motor de gasolina.
  • La especificación “ideal”: Un motor turbodiésel de 2,8 litros (similar al que se encuentra en HiLux y Prado) que produce 150 kW y 500 Nm.

“Si [la situación del motor] cambiara y entonces el FJ estuviera disponible con un tipo de motor diferente… definitivamente lo consideraríamos”, señaló Pappas.

¿Existe un camino a seguir?

Hay un rayo de esperanza para los entusiastas. Los informes de la publicación japonesa Best Car Web sugieren que para 2029, el LandCruiser FJ podría recibir una actualización con el motor turbodiésel 1GD-FTV de 2,8 litros.

Si Toyota integra este tren motriz diésel, que ya está probado en las líneas locales HiLux y Prado, el FJ podría convertirse repentinamente en un candidato viable para la importación australiana. Esto resolvería tanto el dilema de las emisiones como los requisitos de torque que normalmente se esperan de un vehículo de la marca “LandCruiser”.

Colocación del LandCruiser “bebé”

En términos de tamaño, el FJ se encuentra en un punto medio único. Es más pequeño que el Prado o la Serie 300, pero más grande que un Suzuki Jimny, y sus dimensiones se acercan más a las de un RAV4. A pesar de su menor tamaño, Toyota afirma que ofrece serias credenciales todoterreno, con una articulación de ruedas comparable a la legendaria Serie 70.

Actualmente, el lanzamiento del FJ en Japón está previsto para mediados de 2026 y está dirigido principalmente a los mercados del sudeste asiático.


Conclusión
El LandCruiser FJ sigue siendo una perspectiva de “esperar y ver” para Australia. Hasta que Toyota pueda combinar su diseño robusto y compacto con un motor diésel de alto torque y bajas emisiones, el vehículo seguirá siendo una perspectiva lejana para los entusiastas locales del todoterreno.