Rolls-Royce prepara nuevo SUV eléctrico con diseño de inspiración retro

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Nuevas fotografías espía y solicitudes de patentes han proporcionado un primer vistazo al próximo SUV eléctrico de Rolls-Royce. Este modelo no anunciado marca un paso significativo en la transición de la marca hacia la electrificación, combinando la herencia de ultralujo con el rendimiento eléctrico moderno.

Un guiño a la herencia: el capó de apertura dividida

Una de las revelaciones más sorprendentes de las filtraciones recientes es un “truco de fiesta” único para la parte delantera del vehículo. A diferencia de los automóviles tradicionales, este vehículo eléctrico contará con un capó con bisagras centrales que se divide por la mitad.

Esta elección de diseño es un homenaje deliberado a la época anterior a la guerra de la marca. Mientras que los modelos antiguos utilizaron esta característica para exhibir enormes motores V12, la nueva versión eléctrica utilizará el espacio para el lujo práctico. En lugar de un motor, se espera que la apertura revele un compartimento de almacenamiento hecho a medida para cables de carga o juegos de equipaje de alta gama de cinco cifras.

Diseño y silueta

Los primeros avistamientos de prototipos durante las pruebas de invierno de BMW sugieren que este nuevo modelo diferirá significativamente del actual Cullinan de gasolina:
Perfil: El nuevo SUV parece más bajo, más elegante y más parecido a una camioneta que el Cullinan vertical.
Dimensiones: Si bien está más cerca del suelo, se espera que sea más largo, superando potencialmente los 5,3 metros.
Características distintivas: El vehículo conserva las características clásicas de Rolls-Royce, incluido el icónico capó largo, el voladizo delantero corto y las “puertas tipo entrenador” que se abren en la parte trasera.
Iluminación: Espere una nueva firma LED, con faros verticales y franjas de iluminación decorativas que se estrechan hacia el centro del vehículo.

Rendimiento y tecnología

Se espera que el vehículo se construya con la arquitectura Neue Klasse de BMW, que promete una mayor eficiencia de la batería.

Potencia y alcance

Si bien las cifras específicas siguen sin confirmarse, las expectativas de la industria sugieren:
Tren motriz: Una configuración de dos motores que produce más de 500 CV.
Niveles de rendimiento: Se espera mucho una variante “Black Badge” de alto rendimiento con más de 600 bhp.
Filosofía de conducción: De acuerdo con el espíritu de la marca, la atención se centrará en la potencia sin esfuerzo en lugar de la pura velocidad de carrera.
Autonomía: Dado el enorme tamaño y peso del vehículo, los expertos estiman una autonomía de conducción de entre 300 y 400 millas por carga.

Lujo digital

A medida que Rolls-Royce se aleja de la complejidad mecánica del V12, el interior se volverá más digitalizado. Si bien la marca seguirá utilizando materiales tradicionales como cuero fino, madera y metal, la cabina contará con pantallas más grandes y una personalización digital mejorada para satisfacer las demandas de una clientela moderna y conocedora de la tecnología.

Contexto del mercado: la carrera por el lujo eléctrico

Este nuevo modelo no pretende sustituir inmediatamente al Cullinan de gasolina. Rolls-Royce mantiene su línea V12 para satisfacer la demanda en mercados como Estados Unidos y Medio Oriente. En cambio, este nuevo vehículo eléctrico servirá como una alternativa más centrada en lo urbano.

El lanzamiento también señala una rivalidad cada vez mayor en el segmento de ultra lujo. Rolls-Royce pronto se enfrentará a la competencia del próximo “SUV urbano” de Bentley y a posibles nuevas ofertas eléctricas de Jaguar.

Resumen: Rolls-Royce está cerrando la brecha entre su pasado histórico y un futuro eléctrico combinando elementos de diseño retro, como el capó de apertura dividida, con una arquitectura eléctrica de vanguardia respaldada por BMW.