Los periodistas de automóviles no se limitan a conducir en su concesionario local. Hay una desagradable corriente subyacente en los medios de comunicación automovilísticos. Un intercambio tranquilo.
Consigue el auto. El fabricante obtiene la cobertura.
No es soborno. Es logística. Intente trasladar tres prototipos de SUV de Wolfsburgo a Milán. Luego a Múnich. Luego regreso a Hamburgo. La logística es una pesadilla. Los costos de envío agotarían el presupuesto. En cambio, te sacan volando.
España. Buen tiempo. Asfalto que no se agrieta bajo presión. Pasas una semana en un Bentley nuevo o en un Volvo nuevo. Tú lo conduces. Escribes sobre eso. Te vas con la llave o, a veces, con un forro polar de marca si el coche regresa a Alemania.
Suena a vacaciones.
Son unas vacaciones.
Pero también es la forma de obtener datos imparciales de vehículos que técnicamente aún no existen para el público.
“No podemos probar un coche correctamente sin pasar tiempo en él.”
Si nos quedáramos en casa, dependeríamos de comunicados de prensa y material de archivo. No sentiríamos el peso del volante en una curva cerrada. No oleríamos el cuero ni escucharíamos el sello a 70 mph. Estaríamos adivinando.
Así que emprendemos el viaje. Cogemos el coche.
A veces también aceptamos los obsequios. ¿Un tarro de miel de un comerciante británico? ¿Una manta eléctrica de un sueco? Parecen pequeños. Parecen inofensivos. Se encuentran en su garaje o en su tablero, sin usar y brillantes.
¿Son regalos? ¿O son sólo la punta del iceberg de un intercambio logístico masivo?
Probablemente ambas cosas.
¿Quieres saber la verdad sobre cómo se realizan estas revisiones? Mira el billete de avión. Mira la reserva del hotel. Mire lo que queda en su baúl después de devolver el auto.
No es corrupción. Es sólo un negocio. Y a veces te deja con una manta muy cara que no pediste.
¿Por qué cree que los fabricantes prefieren enviar periodistas al sol que conducir coches a través de fronteras? Porque el coche permanece seguro. La historia se mantiene controlada. ¿Y tú? Te mantienes informado.





























