Carga inteligente y V2G: cómo los vehículos eléctricos estabilizan la red

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El Salón del Automóvil de Frankfurt cerró sus puertas el 22 de septiembre de 2019. El titular no se centró solo en los nuevos y brillantes kits de carrocería. Se trataba de un aumento masivo de vehículos eléctricos. Los fabricantes estaban indicando que estaban listos para dar un giro firme hacia la movilidad electrificada.

Pero los compradores tenían una duda persistente. Infraestructura de carga. Ansiedad de alcance. Esos fueron los verdaderos obstáculos. Los consumidores no sólo querían poder. Querían velocidad. O al menos eficiencia.

Por qué la carga inteligente es importante para los propietarios de vehículos eléctricos

Esa eficiencia podría provenir de la carga inteligente. También conocida como carga inteligente. El concepto es simple. Dejas que la tecnología decida cuándo enchufarlo. El auto se carga automáticamente durante las mejores ventanas del día. Tal vez cuando estés atrapado en reuniones de oficina. O cuando las tarifas eléctricas bajan a su punto más bajo.

Este enfoque ofrece dos cosas. Flexibilidad. Y ahorros.

Pero aquí hay un panorama más amplio. Un contexto energético de transición. Los administradores de la red están pasando apuros. Necesitan integrar más fuentes renovables. Solar y eólica. Estas fuentes son intermitentes por naturaleza. Difícil de predecir. Difícil de gestionar.

La carga inteligente soluciona este problema adaptándose al entorno eléctrico. Carga baterías basándose en la producción renovable local. Convierte el consumo pasivo en una herramienta activa y receptiva.

La carga inteligente proporciona combustible sin carbono para vehículos eléctricos y al mismo tiempo equilibra la demanda de la red.

V2G: el siguiente paso en la tecnología de vehículos eléctricos

Piense en Vehicle to Grid (V2G) como una carga inteligente 2.0. Es una revolución en movimiento. Nissan y el Grupo EDF reconocieron este potencial. Firmaron un acuerdo de cooperación para desarrollar estas soluciones. Están combinando sus respectivas tecnologías.

Con V2G, el flujo de energía se vuelve bidireccional. Pasa de la parrilla al coche. Y de nuevo. Los coches pasan la mayor parte del tiempo estacionados. Sentado inactivo. Esa energía almacenada puede alimentar una casa. Un edificio entero. O retroalimentar al sistema eléctrico más amplio.

Esto ayuda a suavizar los picos de consumo nocturno. Más importante aún. Repara los agujeros en la producción renovable. Cuando el sol no brilla. O el viento no sopla. La red necesita respaldo. Las flotas de vehículos eléctricos pueden proporcionar eso. Actúa como una enorme batería virtual.

Los coches eléctricos también absorben el exceso de energía eólica o solar. Esto evita la sobrecarga de la red. El vehículo eléctrico se convierte en un eslabón activo del futuro sistema eléctrico. Un actor clave en la movilidad sostenible.

En Francia, Dreev, filial de Izivia, instaló hace unos meses los primeros puntos de recarga V2G. Apoyan la flota de 160 vehículos de Hotravail, una pequeña empresa cerca de Burdeos. La infraestructura está en prueba. La tecnología es real.

La infraestructura está en prueba. La tecnología es real.