El monstruo eléctrico de 18 ruedas que desafía la clasificación de vehículos
¿Eso es una motocicleta? ¿Motonieve? ¿O es algo completamente distinto?
Probablemente nunca hayas visto algo así. Es una bestia de 18 ruedas diseñada por una empresa finlandesa, pero su nombre no se debe únicamente al número de ruedas. El nombre es literal. El nombre de la empresa es 18Wheels. El prototipo es un coche eléctrico todoterreno mecánico de pesadilla diseñado por un ingeniero loco.
Lo que lo vuelve realmente loco son las especificaciones. Se podría pensar que se trata simplemente de un camión grande con un eje adicional. No lo es. Este es 18×18. Cada rueda tiene su propia suspensión independiente. Cada bicicleta tiene su propio motor.
“En lugar de un 4×4 estándar, obtienes una configuración de 18×18 en la que cada rueda tira y cada rueda amortigua de forma independiente”.
Piense en el control de torsión necesario para gestionar este agarre. No tratamos con sistemas diferenciales. Maneja 18 sistemas eléctricos separados que funcionan todos juntos. Los coches no simplemente ruedan. Trepar. Se arrastra. Flota a través de un terreno que destrozaría un vehículo estándar con tracción en las cuatro ruedas.
El equipo finlandés detrás de esto no sólo juega con juguetes. Construyen soluciones donde los caminos terminan y la física se complica. Si alguna vez te has preguntado cómo bajar equipo pesado a un pantano o subir una pendiente rocosa empinada sin quedarte atascado, esta podría ser tu respuesta.
No se trata de velocidad. Se trata de mantener el poder. 18 ruedas presionan contra el suelo y proporcionan una gran superficie de tracción. Este vehículo parece más un problema matemático que involucra coeficientes de fricción y sincronización del motor que un pasatiempo.
La próxima vez que vea un SUV normal luchando en nieve profunda o barro, recuerde 18Wheels. Esto es muy extraño. Es electricidad. Hay 18 formas de deshacerse de los problemas.
“Pierna” que imita las huellas
Este no es sólo un coche con neumáticos grandes. Este mecanismo permite que la máquina imite una pista continua. Observe cómo los brazos de suspensión se inclinan hacia atrás. Actúan como patas y permiten que el vehículo supere obstáculos de 20 centímetros sin perder velocidad ni inclinarse. Parece estar avanzando sobre el terreno.
Puedes verlo en el metraje del prototipo. Pasa sobre un tronco de unos 20 cm de altura. Para ello, los brazos de suspensión se pliegan hacia adelante. El resultado es un vehículo que se comporta más como un tanque que como un vehículo todoterreno estándar.
Complejidad de la dirección y problemas de mantenimiento
El giro requiere precisión. Las ruedas giran para apuntar en la dirección deseada. Con tantas ruedas involucradas, la electrónica tiene que mantenerlas perfectamente sincronizadas. Un paso en falso y la operación fracasará.
Entonces, ¿adónde vamos desde aquí? La viabilidad comercial es un problema real. La gran cantidad de ruedas puede aumentar los costos. La complejidad mecánica hace que el mantenimiento sea un dolor de cabeza. Está ante una reparación costosa para un sistema que nunca verá la luz en una sala de exposición.
El verdadero obstáculo no es la capacidad de cruce. Es la complejidad del mantenimiento y el costo de mantener muchas ruedas sincronizadas.
Es una impresionante hazaña de ingeniería. Si tiene sentido económico es otra historia. La tecnología existe. Puede que el mercado no.
